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21 pautas para poner normas a tus hijos

21 pautas para poner normas a tus hijos

1366 768 Iván Aranda

El asunto de la gestión de la disciplina con nuestros hijos es uno de los motivos recurrentes por los que los padres acuden a consulta.

Si bien hay múltiples tendencias a la hora de abordar este tema, mi experiencia me dice que tener algunas cosas claras sobre cómo manejar la disciplina con los niños y adolescentes resulta muy saludable.

Por un lado, facilita alcanzar una serie de objetivos de comportamiento esperable en los niños que, a menudo, se alinean con valores que los padres quieren que sus hijos interioricen. Por otro, la adhesión a cierta disciplina reduce la posibilidad de conflictos, mejora el ambiente en casa e instruye y prepara para el desarrollo de hábitos.

Sin embargo, desde mi punto de vista lo más importante es que tener unos límites claros protege psicológicamente a los niños, pues los hace menos vulnerables ante los acontecimientos desagradables, las frustraciones y los retos que tengan que asumir en el futuro.

Por este motivo, os propongo una serie de recomendaciones a la hora de elaborar normas para vuestros hijos.

 

1. Es mejor sustituir las frases imperativas por las condicionales. Es decir, en vez de decir: «Haz…» o «No hagas…», mejor di: «Si, entonces»; o bien «Si no, entonces». De esta forma, contribuirás a la autonomía de tu hijo, pues le darás el control y así él podrá anticipar las consecuencias de su comportamiento.

 

2. Las normas que establezcáis deben ser consensuadas por los que las imponen y, en la medida de lo posible, negociadas con quien las recibe.

 

3. Esas normas también deben estar sujetas a algunas excepciones que liberen de su cumplimiento, pero estas deben ser consideradas de antemano. Solo en situaciones extremadamente excepcionales, y bajo justificación, pueden saltarse. Una norma con muchas excepciones no es norma y no sirve para su fin.

 

4. Cuando uno se salta la norma, recibirá la penalización acordada de antemano. Ni más ni menos, sin gritos, broncas o reprimendas añadidas. Y, por supuesto, nunca se debe usar el afecto o cariño (o su ausencia) como castigo.

 

5. Una vez acordada la norma, no hay que caer en eternas justificaciones de por qué se ha puesto (eso ya debe estar sopesado). Solo se renegociará si existen razones justificadas que la hagan poco práctica, injusta o desproporcionada.

 

6. Lo que uno recibe por cumplir o no cumplir la norma debe ser proporcionado. Es igual de exagerado regalar un viaje por aprobar un examen que castigar sin salirdurante todo un fin de semana por haber llegado 5 minutos tarde. Además, siempre hay que añadir refuerzo social y felicitación cuando se cumpla la norma.

 

7. Hay que tener constancia de que la persona a la que se le impone la norma estábien enterada de ella. Para que así sea, es útil ponerla por escrito y repetirla de vez en cuando, pero sin machacar.

 

8. Hay que separar el afecto de la disciplina. El afecto expresado por el que impone la norma no debe variar con el cumplimiento o no de la norma. Si nos vemos en esa necesidad es que no hemos acordado una consecuencia útil (nos hemos pasado de estrictos y necesitamos compensarlo con afecto, o nos hemos quedado cortos y necesitamos añadir penalización expresando ira o disgusto).

 

9. Hay que tener la certeza de que vamos a poder supervisar el cumplimiento de la norma, de lo contrario sería como tener jueces y no policías. Para ello, hay que preguntarse: ¿puedo darme cuenta de si se cumple o no la norma? En caso negativo, hay que diseñar una forma de supervisarla. Si no hay supervisión posible, la norma no es útil y debe ser sustituida.

 

10. Hay que tener la certeza de que vamos a poder administrar la consecuencia que hayamos acordado, tanto por el cumplimiento como por el no cumplimiento. No sirve de nada decir: «Si robas, vas a la cárcel 2 meses» si no existe ninguna cárcel; no sirve acordar «Si apruebas, te llevamos al cine» si no tenemos dinero.

 

11. Deben acordarse normas referidas a metas a corto plazo que sean factibles. Normas del tipo «Si apruebas el curso, no tendrás que ir a clases particulares en verano» no son útiles.

 

12. Las normas deben ser lo más concretas posibles y sin ambigüedades. Normas del tipo «Si te portas bien, te dejo salir media hora más el viernes» o «Si muestras respeto durante una semana, saldrás el domingo» no son útiles.

 

13. El cumplimiento o no cumplimiento de una norma llevará aparejado su consecuencia, independientemente del cumplimiento de otras normas. Es decir, que si has prometido 5 por aprobar un examen, no debes retirar tu promesa porel hecho de que se haya incumplido otra norma. Esa otra norma debe tener su propia consecuencia.

 

14. Las normas deben ser realistas, no demasiado ambiciosas. Es complicado creer que alguien va a estudiar dos horas al día durante 5 días a la semana cuandoantes de establecer la norma no estudiaba ni media hora. En estos casos es más útil ir subiendo el nivel de exigencia paulatinamente.

 

15. La persona que tiene que cumplir las normas debe saber si estas son para siempre o solo se aplicarán durante un tiempo y hasta cuándo durarán.

 

16. No deben imponerse demasiadas normas de golpe.

 

17. En términos globales, el cumplimiento de la norma debe ser rentable para el que la recibe.

 

18. Nunca se debe jugar a «poli bueno, poli malo». Todos los que imponen unanorma deben ser igual de constantes y exigentes en su administración.

 

19. Nunca se debe comunicar una norma con hostilidad. Una norma transmitida con hostilidad se percibe con recelo y es una señal de que probablemente no esrentable para el menor.

 

20. En ocasiones pueden acordarse de antemano conductas compensatorias para evadir una penalización, pero estas deben pautarse con antelación y el receptor de la norma debe conocerlas. (Como mucho se debe revertir la mitad de la sanción, no la totalidad).

 

21. Se debe evitar improvisar y establecer normas en el momento, pues eso genera problemas en la estabilidad y constancia, lo que a menudo se traduce en normas arbitrarias contaminadas por el estado emocional de quien las pone.


Espero que estas pautas os sean muy útiles. Estoy a vuestra disposición para resolver cualquier tipo de duda y os animo a dejar vuestros comentarios o reflexiones en el blog.

Iván Aranda Sánchez
Miembro del equipo de psicología de Mi Yo Superior.