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Los cambios psicológicos en el embarazo

Los cambios psicológicos en el embarazo

1707 2560 Patricia De Lucas Pérez

Cuando estaba embarazada y acudía a las revisiones ginecológicas y con la matrona, me di cuenta de que todos los profesionales me hablaban de aspectos físicos: «Es importante cuidar la alimentación», «No descuides el deporte», «Puedes tener náuseas las primeras semanas»…

Así que, como futura madre y también como profesional de la psicología, tenía la sensación de que la salud mental solía dejarse en un segundo plano. En ninguna de mis revisiones me contaron que podía experimentar muchos cambios emocionales, ni que era tan importante el autocuidado psicológico como el físico.

¿Te suena la frase «el cuerpo tiene que trabajar por dos en el embarazo»? Seguro que la has escuchado alguna vez. Pues bien, sucede lo mismo con nuestra mente, que hace un trabajo igualmente importante, porque no solo se está gestando el bebé, sino también una nueva identidad en la mujer que pronto se convertirá en madre. Ya no hay vuelta atrás, ya nunca volverás a ser la misma persona.

¡Qué vértigo, verdad? Convertirte en madre será uno de los acontecimientos más trascendentales de tu vida. Por eso, durante el embarazo es muy probable que estés con las emociones a flor de piel; volverán a tu cabeza recuerdos de la infancia, situaciones del pasado que quizás quedaron sin resolver o incluso puedes tener emociones cuyas razones no comprendas.

Todo esto sucede por un fenómeno exclusivo de la gestación denominado transparencia psíquica, que consiste en una creciente sensibilidad emocional que se produce durante todo el embarazo y, especialmente, en la etapa final. Resurgen recuerdos de la infancia que afloran del inconsciente, pueden reactivarse conflictos que no pudimos elaborar antes, o bien abrirse heridas que no estaban curadas.

En esos momentos, necesitamos revisar y comprender nuestros vínculos primarios (la relación con nuestros padres o nuestras figuras principales de apego) para poder vincularnos afectivamente con nuestro bebé.

Y, aunque cada embarazo es diferente porque entran en juego muchos aspectos, como la situación personal, la salud, la historia familiar y el apoyo social con el que contamos, sí que hay sensaciones que son comunes y muy parecidas en todas las mujeres:

Photo by Alicia Prestecs On Unplash

Primer trimestre

Durante el primer trimestre, externamente no vemos demasiados cambios, pero el cuerpo está sufriendo enormes transformaciones internas para poder adaptarse a la nueva situación e ir haciendo hueco al bebé. A su vez, la mente también tiene que ir creando un espacio psíquico para la idea de la maternidad.

En este periodo es muy frecuente la ambivalencia emocional: te puedes sentir ilusionada, contenta, vital y al mismo tiempo ansiosa, cansada, incrédula y con miedo (a la pérdida del bebé, a posibles complicaciones, al parto…).

Puedes tener la sensación de estar despistada, ausente, como atolondrada y en tu mundo. Esto es muy habitual y algo transitorio (aunque puede durar todo el embarazo). Se produce porque todos tus recursos cognitivos, pensamientos y emociones están puestos en el mayor cambio de tu vida: convertirte en madre.

O, quizás, como también le ocurre a muchas mujeres, puede que pases por esta etapa sin notar absolutamente nada.

Segundo trimestre

En este trimestre, las náuseas y el cansancio suelen ir desapareciendo y podemos experimentar una mayor sensación de calma y bienestar.

El bebé ha crecido y los cambios empiezan a notarse físicamente. Nuestro embarazo va haciéndose visible también para los demás, que comienzan a cuidarnos: nos ceden el sitio en el autobús, no nos dejan llevar peso…

Además, con las primeras pataditas (alrededor de la semana 20 si se trata del primer embarazo) empezamos a tener la certeza de que el bebé está ahí, es real.

Comienzan entonces las denominadas representaciones mentales, que son las ideas e imágenes que empezamos a crear de nuestro bebé y de nosotras mismas como madres. Fantaseamos acerca de cómo será nuestro hijo —¿rubio como papá o moreno como mamá?, ¿qué personalidad tendrá?— y también nos planteamos cuestiones relativas a nosotras mismas como madres y nos imaginamos como tales.

Estas representaciones mentales se hacen en función de nuestra propia historia y de las ecografías y movimientos fetales, así que todo esto es muy importante, porque gracias a ello vamos a ir estableciendo un vínculo con nuestro bebé.

Tercer trimestre

En esta última etapa del embarazo seguramente estés más cerca de saber lo que es «sentirse madre» y lo que conlleva, o quizás todavía no te hayas hecho a la idea de todos los cambios que supone la maternidad.

Queda poco tiempo para el «gran momento» y se mezclan sentimientos de alegría e ilusión con otros de inquietud y miedo. Algunas mujeres se sienten plenas y vitales, mientras que otras, en cambio, están cansadas y molestas. Insisto: cada mujer lo vive de una forma diferente, no hay una manera correcta o incorrecta, mejor ni peor que otra.

Uno de los miedos más habituales en esta etapa es al parto, especialmente en madres primerizas, porque es una situación desconocida y de la que hemos oído hablar muchas veces a nuestras madres, amigas, abuelas…

También pueden aparecer otras preocupaciones acerca de cómo cambiará nuestra vida o si seremos buenas madres.

Durante estos últimos meses, las representaciones mentales (todas esas fantasías que teníamos sobre cómo será nuestro bebé) que estaban tan presentes en el segundo trimestre desaparecen, dando lugar a una aceptación incondicional del bebé. Sería algo así como: «Puedes ser como quieras, te voy a querer tal como seas».

Photo by Danijel Durkovic On Unplash

En conclusión, el embarazo es una etapa de multitud de cambios físicos y psicológicos que remueve mucho, porque supone una enorme transformación a todos los niveles. Unas mujeres pueden vivir este proceso con tranquilidad y otras con angustia, miedo… Así que, si te encuentras en este segundo caso o no estás disfrutando de tu embarazo como te gustaría, es importante que busques ayuda psicológica. Y si lo estás viviendo con calma, ¡disfrútalo!

¡Enhorabuena, mamis!

La gestación es el momento en que una mujer aprende más sobre sí misma”. Brazelton

Autora: Patricia de Lucas Pérez. Psicóloga perinatal y de adultos.

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